Me dio mucha curiosidad el artículo de P. Ouspensky y si bien no me encantó, sí rescato muchas cosas que me hacen sentido.
Se trata de cinco conferencias que dan una idea general de su particular teoría de la Psicología, y de los elementos que la componen. Ouspensky propone que el hombre no es perfecto tal cómo es, que su propia naturaleza lo lleva hasta cierto punto y de ahí en adelante depende de él mismo evolucionar, o quedarse cómo está. Esta evolución, por lo tanto, supone varias cosas: que el individuo QUIERA evolucionar, que esté dispuesto a realizar el esfuerzo necesario durante el tiempo necesario para lograrlo, y que cuente con ayuda/guía que le muestre el camino a seguir.
Uno de los conceptos que más me llamó la atención es el que se refiere a que, para poder evolucionar (es decir, adquirir nuevas cualidades) el hombre debe empezar por adquirir o poseer realmente las cualidades que ya cree tener; es decir, el primer paso es el autoconocimiento, que nos lleva a la conciencia de nosotros mismos, y finalmente a la conciencia objetiva (que es, más o menos como menciona Patanjali en algunos de los sutras, la capacidad de conocer TODO exactamente como es, sin ninguna distancia entre los objetos y nosotros mismos).
Ciertamente son ideas interesantes, presentadas de forma original y con una secuencia que me parece bastante lógica; lo que sí no creo es que se trate, como dice el autor, de ideas nuevas (como queriendo decir, nunca-antes-vistas). Claro que también hay que notar que esto lo escribió en 1945, con los obvios límites que existían entonces en cuanto a información y comunicación se refiere, pero aún así… La idea de despertar de un "estado de sueño" a una "nueva realidad" es algo que se repite constantemente a través de la historia de la cultura; el eterno dilema de nature vs. nurture (lo que él llama esencia y personalidad) tampoco era algo absolutamente desconocido, y por cierto, creo que se trata de un debate que sigue siendo de plena actualidad. El énfasis en un desarrollo armonioso y completo de todos los aspectos de un individuo me parece otro punto muy bueno, si bien difícilmente original.
Las partes del artículo que más me gustaron fueron la cuarta y la quinta conferencias, especialmente el tema de las emociones negativas (o así llamadas, por lo menos); creo, igual que el autor, que las emociones no son positivas o negativas, sólo SON… lo que nos hace ruido es la identificación de estas emociones con un contexto subyacente. No podemos controlar, o eliminar las emociones negativas, pero si las observamos y las reconocemos, sí podemos tratar de destruir la identificación que las hace desagradables (y poderosas). También estoy totalmente de acuerdo con la idea de la adicción que tenemos a estas emociones (amamos la adrenalina del enojo, de la prisa, el regusto del rencor, etc…), y con el asunto de que en el fondo, estas emociones no contienen ni demuestran otra cosa que debilidad de carácter. Querer salir de estas emociones modificando la conducta de otros es como querer encontrar comodidad en alguna postura intentando que se ajuste o se mueva alguien más. (El sutra de Ignacio, acomódate, viene aquí como anillo al dedo).
El tema de la quinta conferencia también me parece muy interesante, la relación entre el desarrollo del saber y el ser. Me parece un asunto bastante lógico el desear que se dé un desrrollo armonioso y paralelo entre estos dos aspectos de cualquier individuo, pero hay varios puntos aquí con los que no estoy muy de acuerdo. El primero es de las distintas clases de hombres, el asunto de que las personas SON más diferentes que iguales… yo creo que es totalmente al revés: con las obvias diferencias entre individuos, pienso que las personas son mucho más iguales que diferentes ("Nada humano me es ajeno" ?)
Otro punto que me parece medio tergiversado es el ejemplo que pone de los artistas; Ouspenski dice que es imposible que alguien que posea una mente "pervertida o inconsciente" pueda ser un gran artista… Y explica que la amoralidad no significa, ni debe tomarse, como originalidad. Evidentemente, se necesitan ciertas condiciones mentales y físicas para realizar ciertas actividades, y no es el tener determinadas características (o defectos, si se quiere) lo que hace artista a una persona, pero francamente no veo cómo el ser deshonesto, o iracundo, o egoísta pueda interferir con la capacidad de alguien de interpretar a Mozart, por ejemplo. (Incluso puse una nota al margen mientras leía… que será para el autor una mente pervertida?)
Por último, me parece problemático el asunto de la comprensión objetiva; yo sí creo que se pueda comprender sin estar de acuerdo, pero también pienso que esto es en el fondo una cuestión de terminología y del significado que se le asigne al término "comprender".
Hubiera estado bueno discutir este artículo en alguna de las sesiones…
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