El yoga, como herramienta de bienestar en la menopausia
"Crea una vida que ames, una que cuando mires tus días te hagan sentir……estoy en el momento y lugar correcto, haciendo exactamente lo que es mejor para mí."
Con esta frase o "mantra", inicié este año 2026. Soy Priscilla y en esta ocasión comparto mi experiencia en la práctica del yoga en esta nueva etapa, la menopausia. Si eres mujer de la generación "X" (nacidas entre los años 1965 y 1980) sabes del tema. Y más por ser parte de la generación que rompe los tabúes, al hablar abiertamente y sin resignación de la menopausia.
Esta etapa no debe entenderse como una decadencia, sino como una iniciación a una nueva etapa de poder interior, autenticidad y bienestar integral. (Moreno & Serra, 2025).
Según (Donna, 2024) La menopausia ha sido históricamente vista a través de una visión biomédica como pérdida de fertilidad, juventud y valor. Esta narrativa ha contribuido a la medicalización y estigmatización de una transición natural.
Ha sido muy grato encontrar información científica que respaldan la práctica de yoga en la menopausia, lo cual para mí fue revelador; porque comprendí; que lo sucedido en mi cuerpo y mente no era obra de creencias sin fundamento o mágicas, si no respuestas comprobadas y sostenidas en la ciencia. (Suchithra, 2018)
Los diferentes síntomas físicos que se pueden encontrar durante la menopausia, se encuentran desde los más sencillos; como los famosos sofocos o bochornos, el insomnio, el aumento de peso, hasta algunos más complejos como las alteraciones cardiovasculares, osteoporosis y resistencia a la insulina.(Laura, 2017) además de los cambios psicosociales, la depresión, la neblina mental, poca tolerancia a la frustración y un desgaste mental que llega a ser limitante para permitirte continuar funcionando en tu día a día.
Algunos síntomas me acompañaron en los últimos años a pesar de los tratamientos médicos y hábitos saludables, los síntomas van y vienen, ¡Me sentía en la montaña rusa de la menopausia!, la añoranza de aquellos días en los que contaba con energía y vitalidad se sentían cada vez más lejanos. Y esa sensación frustrante con culpa constante por no contar con energía para realizar actividad física abruma, desgasta y entras en un ciclo de falta de vitalidad-enojo-culpa-inactividad.
Conforme asistía a la práctica, empecé a sentir cambios en mi cuerpo, al realizar los asanas (posturas) guiada por mis maestr@s, inicia el viaje a tu propia observación; interna o externa. Obviamente al iniciar como todo lo nuevo, te parece extraño, pero identificas que te hace bien, porque se siente bien en tu cuerpo y en tu mente. No entendía que era, pero había algo que mi cuerpo y mente me pedían; y era "practicar". Poco a poco se volvió una necesidad diaria, encontrarme en mi mat (tapete).
En las primeras clases, mi mente llego confusa, dispersa, quería resolver todo, y a la vez esos pensamientos me hacían sentirme agobiada. Entrar a meditar ¡era toda una aventura! Y aún a veces lo es, es un reto constante, siempre con cosas nuevas a mejorar. Sobre todo, a quietar las fluctuaciones de la mente.
Como parte de la formación de "Expansión", hablamos de los Yogasutras de Patanjali(Desikachar, 2014), un sabio de la antigüedad, que escribió la base filosófica del yoga. Y ahí escuche por 1ª vez, de los vrittis (fluctuaciones de la mente) que se consideran las ideas, creencias que te impiden ver con claridad. Por eso él; define al yoga como "yogash-chitta-vritti-niro-daja", yoga es la reducción de los vrittis de la mente.
La respiración (pranayama) en sanscrito, yama es control y ayama es energía vital, es el elemento central que une la mente y el cuerpo, y dirige cada transición y postura. (Ignasio Simons, 2026). Inhalar y exhalar es vital; no podemos vivir sin ello. Hacerlo de manera consciente es sanador. La respiración activa el sistema nervioso parasimpático, reduciendo el ritmo cardíaco y el estrés. Genera una sensación de calma y bienestar mental, mejorando la concentración y la memoria. Por lo que la respiración o pranayama es el puente entre el cuerpo y mente para llegar a la meditación.
Y tal vez, en este punto, te preguntas ¿esto también se logra con cualquier otra actividad física?, y la respuesta es sí, siempre y cuando se potencie con la meditación. "La meditación entrena tu mente como el ejercicio entrena tu cuerpo". (Ramos, 2026). Sentir esa conexión de mente y cuerpo genera la descarga de endorfinas y sustancias generadoras de bienestar y balance.
Habitar la práctica del yoga, vivirla, sentirla, estar ahí consciente y comprometida, te permite adentrar al proceso de encontrarte, escucharte, regularte. Unir tu cuerpo y mente con un objetivo, propicia un resurgimiento mental y físico que te ayuda a transitar en las distintas etapas de la vida, lo importante es empezar ………
Ojalá y estas líneas sean de utilidad, sobre todo en caso de que busques bienestar para transitar a la menopausia (perimenopausia) o ya sea que te encuentres en ella.
En este momento me encuentro en el camino de "crear una vida, que me llene, que me haga sentir plena, en la que día a día sienta que estoy en el lugar y momento correcto, haciendo lo que es mejor para mí" .
Namasté………..
Trabajos citadosDesikachar, T. (2014). Yoga-Sutra de Patanjali. españa: EDAF.
Donna, R. (abril de 2024). Loyola Marymount University. Obtenido de https://digitalcommons.lmu.edu/etd/1300/
Ignasio Simons, C. R. (abril de 2026). Manual de Vinyasa Krama Expansion. Chihauhua, Chihuahua, México.
Laura, V. M. (2017). Beneficios de la práctica de yoga durante la menopausia. ene revista de enfremería, 14.
Moreno, D., & Serra, V. (n/a de n/a de 2025). Aportes del yoga a la Calidad de vida de las Mujeres en la Transisción hacia la menopausia. Rosario 2025: Universidad del Gran Rosario.
Ramos, C. (julio de 2026). Conoce y cuida tu mente a través de la meditación. Chihuahua, México.
Suchithra. (2018). Estudio comparativo para evaluar la eficacia de determinadas técnicas de yoga en las mujeres perimenopausicas. Journal of Ayurveda and Integrated Medical Sciences, 16.
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