Alimentando el alma. 11 propuestas para hacerlo.

Alimentando el alma. 11 propuestas para hacerlo.

 

Cuando ya no puedo mas, pienso en esta caricatura y por un segundo me imagino todo en pausa.

 

 

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A mí, e imagino que a muchas otras personas también les ocurre, me cuesta trabajo desligarme de todos los quehaceres de la vida.

Quiero trabajar, estar al pendiente de hijos, esposo, mis padres, ayudar a los amigos, pagar las cuentas, tratar de ahorrar y por supuesto tratar de hacerlo con buena cara. De paso me interesa mantenerme en forma haciendo ejercicio y cuidando mi alimentación es entonces cuando puedo sentirme bien conmigo misma.

Muchas exigencias. Me doy cuenta que muchas vienen de afuera y que otras claramente son auto impuestas. Veo que muchas mujeres a mi alrededor también se pasan haciendo circo, maroma y teatro para cumplir con todas sus metas.

Sin embargo, también encuentro que para sentirnos bien no siempre basta el descanso físico, una dieta saludable, o hacer ejercicio, hay algo dentro de nosotros que necesita atención, estímulos o espacios donde crecer y devolvernos la energía que constantemente proyectamos hacia afuera. A eso es lo que llamo, nutrir el alma.

Comparto 11 formas que me funcionan.

1. Salir a caminar. Esta es un clásico. Simplemente salir a tomar el aire, disfrutar del panorama, tomando consciencia de mi respiración y agradeciendo por las cosas bellas que encuentro en el camino.

2. Tomar unos momentos en silencio para agradecer. Darme cuenta de las cosas que sí tengo.

3. Regar las plantas. Cuidar de algo que esta vivo y ver como va creciendo poco a poco, como tiene un proceso, un lugar favorito y como son sus ciclos.

4. Llamar a alguien de quien no he sabido nada en un tiempo.

5. Mirarme a los ojos en el espejo. Reconocer que hay algo mas dentro de mí aparte de lo que veo, que no cambiará con los años y que me acompañará hasta el último de mis dias.

6. Dar la bienvenida al día o cerrarlo. Simplemente ver al techo desde mi cama, con los ojos abiertos. Respirar y darme cuenta que tengo una  nueva oportunidad de vivir. Si es por la noche, simplemente agradecer algo bello que haya ocurrido en el día.

7. Pequeños recordatorios. De vez en cuando escribo pequeñas notas, cartas o mensajes hacia mí misma. Como una especie de bomba del tiempo, así quizá en 5 o 10 años pueda divertirme viendo aquello que pensaba años antes.

8. Sonreirle a algún extraño. Ver a los ojos a alguien y simplemente reconocer que dentro de ese cuerpo también hay un alma.

9. Desconectarme. No abrir el Facebook, ni el whatsapp, no contestar correos, ni llamadas, ni mensajes. Empece intentando por una mañana entera los domingos y ahora he logrado pasar un par de días así, contestando el teléfono de casa, a la antigûita.

10. Conectar con el arte. Dibujar, escribir, hasta tejer y bordar. Actividades que pueden hacerse en silencio e invitan a la reflexión o simplemente a gozar la actividad en sí misma.

11. Abrazar muy fuerte. Para mí un buen abrazo conecta dos almas. Mas allá del afecto es un reconocimiento de los límites de mi cuerpo y de la conexión que puede existir con otro ser humano en su versión mas sencilla.

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