La influencia de Krishnamacharya se puede observar más nítidamente en la práctica de asanas, que es la base del Yoga de hoy.
El resurgimiento del Yoga se debe a los tours y demostraciones y también a sus cuatro más famosos discípulos; Jois, Iyengar, Devi y T.K.V. Desikachar.
El mundo del Yoga que Krishnamacharya heredo, es muy diferente al de hoy.
El padre de Krishnamacharya lo inicio en el Yoga a los cinco años e inicio enseñándole los Yoga Sutras de Patanjali. Su padre murió antes de qué fuera adolescente, pero le inculco una pasión por seguir estudiando Yoga.
Su antepasado Nathamuni le canto versos de la esencia del Yoga y Krishnamacharya lo memorizó y transcribió.
Shri Ramamohan Brahmachari, hatha yogui, enseño a Krishnamacharya los Yoga Sutras de Patanjali aprendiendo asanas y pranayama, y estudiando los aspectos terapéuticos del Yoga. Brahmachari le pidió a Krishnamacharya que enseñara Yoga y que formara una familia.
Con el afán de popularizar el Yoga, Krishnamacharya hizo uso de los siddhis; suspender el pulso, detener vehículos con las manos, hacer postular inverosímiles y levantar objetos pesados con sus dientes. Pensó que tenía que atraer la atención del público para enseñar Yoga. Tenía qué enseñar Yoga al ciudadano común.
En 1931 enseñó Yoga en Sanskrit College de Mysore, en donde pudo seguir promoviendo el Yoga. Maharajá de Mysore, diabético, sintió una fuerte recuperación debido a la práctica de Yoga, y Krishnamacharya dedico mucho tiempo a desarrollar esta conexión. Con ayuda de Maharajá, Krishnamacharya puso su propia escuela, Yogashala. En este tiempo desarrollo lo que se conoce como Ashtanga Vinyasa Yoga. Adaptó técnicas de Yoga, gimnasia y lucha India para desarrollar la secuencias dinámicas de asanas para conseguir un insuperable cuerpo físico. Este estilo de Vinyasa utiliza movimientos de Surya Namascar para entrar y salir de casa asana. Cada movimiento se coordina con la respiración y drishti lo que ayuda a la concentración meditativa. Krishnamacharya estandarizo las secuencias de posturas en tres series: primarias, intermedias y avanzadas.
Recientemente se ha popularizado el Yoga gracias al trabajo de sus discípulos después de haber permanecido en la obscuridad por 40 años en Occidente.
Pattabhi Jois
Ha mantenido el trabajo que el dejo Krishnamacharya, refinando las secuencias de asanas sin inflingirles modificaciones sustanciales. Jois ha dicho que el concepto de vinyasa se originó en un texto llamada Yoga Kuruntha, también lo atribuye al Hatha Yoga Pradipika, los Yoga Sutras y el Baghavad Gita.
Indra Devi
Aunque Krishnamacharya siempre mantuvo una actitud patriarcal hacia las mujeres, Devi fue la primer estudiante que llevó su Yoga al escenario mundial. Logró convencer a los líderes soviéticos que el Yoga no era una religión y puso abrir las puertas de la Unión Soviética al Yoga. En Hollywood logró ser conocida como la primera dama del Yoga. El estilo de Devi no utiliza Vinyasa. Su estilo es más suave y agrego un aspecto devoción al que llamo Sai Yoga.
Iyengar
Estuvo cerca de sus maestro Krishnamacharya durante muy poco tiempo, lo que le permitió experimentar más con su propio cuerpo y analizar los efectos de casa postura. Iyengar adaptaba las posturas según las necesidades de sus estudiantes y tuvo que aprender a desarrollar elementos especiales para ayudarles.
TKV Desikachar
Hijo de Krishnamacharya, Desikachar, propaga hoy el legado de sus padre. Aunque en un inicio el no quería relacionar el Yoga con la religión, con el tiempo, Desikachar abrazó toda la gama de las enseñanzas de su padre, incluyendo su veneración por Dios.
Esta historia acerca del legado de Krishnamacharya me hace reflexionar acerca de lo que significa Yoga para mí, cada uno tenemos una historia, al igual que los alumnos de Krishnamacharya, todo empieza con una inquietud, algo que nos mueve a querer seguir aprendiendo y querer compartirlo con otras personas. Sea cual sea el motivo de querer seguir el camino del Yoga, con el tiempo me he dando cuenta de que lo más importante es estar presentes y saber adaptarnos al tiempo en el que vivimos para poder seguir siendo felices.