Continuamente escuchamos que hay que renunciar al ego y que no "debemos" vivir al servicio del ego. Sin embargo vale la pena comprender el significado del Ego y desde ahí aprender a manejarlo a nuestro favor pues finalmente es parte de nosotros.
Ego en latin significa Yo.
En algún momento descubrimos nuestro yo, cuando nos dimos cuenta que no eramos una extensión de mamá sino una persona aparte, un individuo, un Yo.
El Ego está en el nivel exterior de la persona y la función del ego es pensar, actuar, discriminar y decidir.
Necesitamos las funciones del nivel exterior para accesar a nuestro ser interior. Es a través de los conocimientos, la observación y el análisis de nuestras experiencias que podemos conocer nuestro interior.
El problema surge cuando creemos que somos solo el exterior, el Ego. Creemos que somos las ideas que hemos construido acerca de nosotros, o que no somos nadie porque no alcanzamos lo que creemos que los demás esperan de nosotros. Porque entonces nos limitamos, nos detenemos y nos estancamos. Porque dejamos de escuchar a nuestro interior "Porqué si soy esto ¿mis impulsos dicen algo diferente?"
El ser real es todo lo que somos, es ilimitado, busca la unión; con todos los aspectos de nosotros mismos y posteriormente con los demás.
Desarrollar un ego sano equilibrado es una gran herramienta para conocernos, para actuar sin traicionarnos, para decidir en busca de un bien mayor, para discriminar entre lo adecuado e inadecuado en el presente.
Integrar al ser real y al ego sano es la meta, la unión.